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PAULINA SOTO

El lenguaje de los pájaros

Cuerpo y lengua en la figura de la mujer de mujer gallina

Resumen: Corina Lemunao nació en el sur de Chile en la década del 50 con claros signos de autismo y asperger. Expulsada del hogar materno, vivió segregada de los otros por el carácter animal que se le atribuyó. Frente a la imposibilidad de comunicarse, la creación de un lenguaje propio- mezcla del sonido de los pájaros con los que vivía y la naturaleza que la rodeaba- la confinó a la frontera de lo real y lo abyecto. Un lugar que está más allá del propio cuerpo y que la hace retornar a la sociedad como un freak, como un espectáculo de circo y como un monstruo que decora y se muestra en vitrinas de acceso público.

Abstract: Corina Lemunao was born in southern Chile in the 50's, with clear signs of autism and asperger. Expelled from the maternal home, lived segregated from others for the animal character attributed to her. The impossibility of communicating makes her created her own language-sound mix of birds and the nature around her. Confined to the border of reality and the abject. A place that is beyond her own body, and makes it return to society as a freak, like a show circus and as a monster who decorates and displayed in glass cases for public access.

Palabras clave: Estética – cuerpo – lenguaje – monstruosidad – marginalidad

Keywords: Aesthesis – body – language – monstrosity – marginality

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El lenguaje de los pájaros

Cuerpo y lengua en la figura de la mujer de mujer gallina
PAULINA SOTO
paulinadsoto@gmail.com

“Aquí, también, en este árbol, sentí por primera vez el deseo de las alas, soñar con el placer que sería dar la vuelta hacia arriba, a una gran altura y flotar en el aire sin esfuerzo, como la gaviota y el halcón y el aguilucho o como los pájaros de tierra y agua”. (W.H. Hudson)

Dicen que Corina Lemunao nació sola, porque nadie sabe de donde vino. Algunos dicen que la encontraron en la calle y que por eso creció así: rara, extraña. Esa extrañeza que nadie adjetiviza porque no existen las palabras para hacerlo. Otros dicen que la habían botado porque era hija de los perros, que su mamá se había metido con unos animales que vivían en su casa y que por eso la niña caminaba en cuatro patas. Dijeron también que Corina era una santa, la hija del diablo, la chonchina, una mongólica, una estúpida y no quería. Dicen que Corina es la mujer gallina porque no habla como la gente, habla como los pájaros. Que se entiende con las gallinas, con los pavos reales y los ruiseñores. Dicen también que Corina canta como los pájaros con los que conversa, que ellos tienen mensajes que darle, porque los pájaros también son santos, porque hablan el lenguaje secreto de Dios.

En 1992, cerca de Temuco, en el sur de Chile, fue encontrada en condiciones infrahumanas Corina Lemunao. Esta mujer había pasado más de 21 años encerrada en un gallinero, en la parte trasera de su patio. Su madre la había dejado ahí porque no sabía como interpretar los signos que su hija, una niña con autismo, le entregaba y fue por esta razón que la dejó viviendo con los pájaros y las gallinas del patio de atrás. Años después, la niña fue encontrada por vecinos, había sido violada dos veces (nacieron dos niños de esos ultrajes dados en adopción) y se comunicaba a través del lenguaje de los pájaros. Había adoptado no solo los códigos de comunicación de las aves, sino que además la fisicalidad y los modos de alimentación. Para el pueblo de Corina este hallazgo fue terrible, nadie podía creer las condiciones en que la mujer se encontraba y cómo había sido posible que pasara tantos años así. La repercusión no solo fue en el entorno más cercano, sino que todo el país conoció su historia. Sin embargo, nunca nadie logró comunicarse con ella en el lenguaje que se expresaba. Todos intentaron domesticarla y enseñarle un registro de habla que le era ajeno, irreconocible y que borraba toda su percepción de realidad. Hasta la navidad pasada, cuando de un momento a otro, Corina enfermó. Estuvo un par de días en silencio, en el hospital del pueblo y sin decir nada, como era su costumbre, murió. En su funeral no habían más de tres personas, nadie de su familia, el enterrador y dos cuidadores del hogar en que vivía.

El relato recién mencionado se constituye como un ejercicio de observación, en el que se intentará dar cuenta de los espacios posibles de desarrollo de figuras que han sido denominadas –históricamente como monstruosas– ajenas a la normalidad y a todo lo establecido visualmente. Imaginemos que si logramos trazar en un plano el binomio espacial centro-periferia, sujetos como Corina, los niños cuadrúpedos del sur, el niño lobo de Chiloé y tantos otros ocuparían una zona que esta más allá de los márgenes. Una zona blanca, negra o como se prefiera imaginar. Ahí estarían todos estos sujetos: los monstruos, seres de circos de freaks ambulantes, sujetos apátridas que no tienen lugar de origen o procedencia o un número de identidad que los identifique. Menos fotografías de registro familiar, videos en Hi-8 de cumpleaños, bautismos o fiestas de quince.

Sobre el lenguaje de los pájaros y el problema de la traducción

W.H. Hudson (1842-1922) escritor y naturalista argentino, autoexiliado en Inglaterra desarrolló un estilo de escritura que se encuentra, en ocasiones, al borde del naturalismo científico. En Far away and long ago (1918) el autor plantea las conexiones existentes entre los pájaros y el deseo de ser-pájaro presente en los niños, por la libertad que representa más que por la acción en si de volar. Es justamente acá en donde se podría apreciar una especie presencia de la pulsión animal en los seres humanos y una relación con el desarrollo de la lengua adánica y mitológica (una aproximación al estado que alcanzó el desarrollo de lenguaje en Corina). Un lenguaje indescifrable, desconocido y que nos remonta a los inicios del lenguaje, al principio de la traducción, al primero de los lenguajes: el adánico. Este se refiere al idioma que hablaba Adán y Eva en el paraíso. El adánico es generalmente denominado como la lengua usada por Dios para comunicarse con Adán. El libro del Génesis es ambiguo acerca de si la lengua de Adán fue conservada por sus descendientes hasta el incidente o si evolucionó naturalmente antes de esto, en lo que se suele denominar como lengua Caldea (es la zona extrema sudoriental de la parte meridional de la cuenca del Tigris y el Éufrates) (Steiner, Después de Babel). Por otro lado, en el pensamiento judeo-cristiano la serpiente es la que propone al hombre comer del árbol de bien y del mal y lo transforma hasta el punto de otorgarle conciencia de sí mismo como algo distinto de la naturaleza que lo rodea. De este modo el conocimiento, que en la tradición grecolatina sería un triunfo, en tanto desarrollo de la tecnología y su posibilidad de dominio, en los textos cristianos es un castigo

Humberto Eco, en En búsqueda de la lengua perfecta, plantea que, en su versión más antigua, la búsqueda de la lengua perfecta asume la forma de la hipótesis monogenética, la derivación de todas las lenguas desde una única lengua madre. Pero al seguir la historia de las teorías monogenéticas hay que tener presente que en la mayor parte de estas búsquedas aparecen una serie de confusiones continúas entre distintas opciones teóricas, por ejemplo: “No se distingue[a] suficientemente entre lengua perfectay lengua universal. Una cosa es buscar una lengua que sea capaz de reflejar la naturaleza misma de las cosas y otra es buscar una lenguaje todos puedan y deban hablar. Nada impide que una lengua perfecta sea accesible tan sólo a unos pocos y que una lengua de uso universal sea imperfecta” (Eco 55)

A menudo se confunde entre “legitimación etimológica (asumida como signo de filiación de una lengua más antigua) y legitimación mitológica (la onomatopeya puede ser considerada como indicio de perfección, pero no necesariamente de filiación de una lengua perfecta originaria)” (Eco 55) Por otro lado, la presencia de la problemática de la lengua no solo se ha manifestado en el hombre, sino que también en el lenguaje de los animales. Nos referimos a esto porque, no es coincidencia que los apátridas sean denominados y puestos como figuras mitad hombre mitad animal en mitos y fábulas contemporáneas.

En The language animal, George Steiner narra como las abejas envían mensajes –a través de la danza– a otras abejas para encontrar la dirección en donde está exactamente la mejor miel. Los delfines también envían señales sonoras a otros delfines para evitar ser capturados. De este modo, todos los seres vivientes disponen de códigos lingüísticos particulares para comunicarse con los de su especie: ciertos rasgos en la articulación, posturas, gestos, colores, tonalidades, entre otros. Este conjunto de signos constituye un sistema cerrado al que solo se puede acceder a través de la traducción. Walter Benjamin plantea que la traducción es ante todo una forma y que para comprenderla hay que volver a su original, ya que en él está contenida la ley y la posibilidad de traducción. Pensemos entonces en el lenguaje inicial, en donde las palabras y los objetos engranaban perfectamente y en donde cada nombre y frase constituían una ecuación estrictamente definida entre hechos y percepción. Esa lengua del edén, de que hablamos, era como un cristal translucido: La atravesaba una luz de comprensión absoluta, hasta la aparición de la traducción. Sujeta a un tiempo que está a merced de sujetos traductores que en cierto modo se encuentran fuera del tiempo. En donde “el modelo esquemático de la traducción sugiere una lengua-fuente que pasa a través de una lengua-receptora después del proceso de transformación y para conseguirlo, esa transformación debe ser interpretativa” (Steiner)

El cuerpo como resistencia animal

La representación animalizada de los apátridas, no responde únicamente a una cuestión racial o de clase, no es la clase ni es la raza lo que los liga a la animalidad, sino la corporalidad misma. Lo interesante acá es que no sólo se tiende a animalizar los cuerpos, de estos sujetos que están más allá de los márgenes, sino sobre todo los otros aspectos que se condensan en un fragmento de cuerpo (político). Este espacio central del cuerpo y la recurrencia a lo animal no es sino otro modo de nombrar la corporalidad o la vida en estado puro, una cualidad compartida por todo ser viviente, lo que en la antigüedad clásica no podía ser parte de lo político. Por otro lado, el ingreso de las clases populares en la escena política, se podría leer como la invasión de la pura corporalidad en un terreno que parecía destinado a otra cosa. Por eso, no se trata tanto de una figuración como de una desfiguración de la corporalidad; de una irrupción animal o monstruosa, de la toma de poder de individuos semi-humanos, sino más bien de una representación visual consensuada.

La imagen que se tiene de lo monstruoso suele tergiversarse, porque a ella se le han asociado un conjunto de valores que iguala anormalidad y deformidad, con lo perverso. En el caso de los freaks , es el peligro constante, y en el de los monstruos, la cualidad de antinaturalidad. Por el contrario, podemos también pensar que esta cualidad de fuera de lo natural no es más que una nomenclatura antojadiza, y que la monstruosidad es contraria si, pero a las obras usuales de la naturaleza y no a ella en sí misma. Son estos monstruos humanos los que al parecer nos recuerdan u advierten que la naturaleza no califica o siente preferencia por uno o por otro, sino que construye y que somos el resto, humanos, quienes nombramos y clasificamos.

Los “monstruos humanos” son personas nacidas con anormalidades o discapacidades en un mundo donde la anormalidad es igual a monstruosidad, desviados. Se considera generalmente que existen dos tipos de monstruos humanos: los monstruos morales (asesinos, tiranos, sádicos, etc.) y los monstruos físicos (los freaks y otras personas afectadas por diversas malformaciones físicas). Pensemos en algunos casos como el de Lucía, que nació con enanismo primordial osteodisplásico, enfermedad que actúa sobre el crecimiento de la persona. Al nacer midió 17 centímetros y ningún médico le dio muchas esperanzas de vida, pero ante todo pronóstico, sobrevivió a los primeros y más difíciles años de su existencia. Su crecimiento se frenó prácticamente entre los cinco y siete años de vida, con 50,8 centímetros de estatura que apenas aumentaron hasta el final de sus días. Julia Pastrana, la primera mujer barbuda mexicana es la primera, con esta condición de la que se tiene conocimiento. Lo que los médicos definieron entonces como el fruto de una relación antinatural entre un humano y un gorila, hoy se sabe que es el resultado de una alteración localizada en los cromosomas. Otro caso es el de Danny (niño lobo) que trabaja en un circo en México. Parece ser un hombre feliz, no solamente acepta su cuerpo y su pelo, si no que se muestra contento de contar con esa particular característica.

Todos ellos trabajaron para circos, freaks , bestias, demonios. También los siameses, el hombre elefante, la mujer con tres pechos y el bicéfalo. Corina que no corrió esa suerte. A pesar del paso del tiempo y de los innumerables intentos de domesticación, fue imposible generar en ella la sinapsis suficiente para establecer y situar nuevos códigos de comunicación y fue así hasta el día de su muerte, en la navidad recién pasada. El lenguaje humano parece no interesarle y se empeña en mantener el pasado en el presente, comunicándose con otros a través del lenguaje de los pájaros. Lenguaje divino, místico y perfecto -indescifrable a la vez y traducible solo por algunos místicos y sabios. De este modo, la conexión entre el desarrollo del lenguaje y el desarrollo de la autoconciencia es de suma relevancia, ya que sería el lenguaje aquello que contiene la clave para entender la motivación para la cultura humana y el yo.

Bibliografía

Benjamin, Walter. “La tarea del traductor.” Ensayos escogidos. Ed. H. A. Murena. Buenos Aires: Sur, 1967. Print.

Eco, Umberto. La búsqueda de la lengua perfecta en la cultura europea. Barcelona: Crítica, 1999. Print.

Hudson, William H. Far Away and Long Ago. Buenos Aires: Peuser, 1952. Print.

“‘Mujer Gallina’ conoció a su hijo después de 21 años.” 24 Horas. TVN, 10 May 2011. Video. <http://www.24horas.cl/videos.aspx?id=117828&tipo=246> 01 Nov 2011.

Steiner, George. Después De Babel: Aspectos Del Lenguaje y La Traducción. Barcelona: Gedisa, 1975. Print.

Lenguaje y Silencio: Ensayos Sobre La Literatura, El Lenguaje y Lo Inhumano. Barcelona: Gedisa, 1990. Print.

“The Language Animal.” Encounter Magazine 33.2 (1969): n. pag. Print.

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