Gladys Mendía .

Brevísima selección de poesía joven: 5 poetas venezolanos.

(...) En los últimos años de la escritura en Venezuela hemos visto la diversidad, hemos sido testigos de las infinitas propuestas y estilos; además de la prolífica generación de revistas impresas y virtuales que sienten la misión de dar a conocer las escrituras emergentes y ni qué hablar de la política cultural, que sin duda alguna ha realizado una labor inconmensurable en la promoción, divulgación y gestión literaria. (...)

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Índice

Presentación

Freddy Ñañez

Eduardo Mariño

Daniela Saidman

Dannybal Reyes

Gladys Mendía

 

 

CCo

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Brevísima selección de poesía joven: 5 poetas venezolanos

Por Gladys Mendía

 

En los últimos años de la escritura en Venezuela hemos visto la diversidad, hemos sido testigos de las infinitas propuestas y estilos; además de la prolífica generación de revistas impresas y virtuales que sienten la misión de dar a conocer las escrituras emergentes y ni qué hablar de la política cultural, que sin duda alguna ha realizado una labor inconmensurable en la promoción, divulgación y gestión literaria. Basta leer cualquier publicación actual, para detectar que hay  una afición a los versos peligrosos que hablan de la angustia, del día a día, que reflexionan sobre el mismo decir, obras hijas de sus circunstancias, que rompen esquemas y son clásicas a la vez.

En este momento, nada es definitivo, sino que goza de multiplicidad, en sus diversas voces que son gritos desesperados de lucidez. Son poéticas que nos arrojan al vacío, no responden a reglas impuestas. No se postergan, son el hoy.

En los escritores seleccionados para esta brevísima muestra, hay una conciencia tanto de creación de una voz poética, como de acción social comprometida, trabajando mancomunadamente y logrando espacios de participación no sólo a nivel de país, sino también de continente. En estos momentos históricos, ya no hay tiempo para que los poetas estén encerrados en sí mismos,  en los espacios académicos o de la élite literaria.

La poesía venezolana rechaza toda forma de opresión, de censura y más aún, no se autocensura; no pide aceptación a la crítica foránea, es clara y directa en lo que quiere decir o en los silencios que deja.

Para leer a estos poetas, no es necesario ser intelectual; para leer a estos jóvenes es necesario solamente tener sangre corriendo por las venas. Ellos trabajan desde ahí y eso se siente. A través de la lengua, materia con la que percibimos el mundo, hacen versos el espíritu de nuestro momento. Hacen tinta la sociedad y la reinventan a su antojo dejándonos perplejos.

 

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Freddy Ñáñez . Petare-Miranda, 1976

 

Tristumbre
QUÉ MONTE iba a tener mi lagartija
De todo esto yo soy aquí el único dueño

Ah
remedo del alba

¡Seré de tu tamaño un día!
Grande como lo solo
de tus huesos
como lo quieto de tu cola
Seré

No pregunte nadie
Si tuvo madre, hermanos
esposa

de todo esto yo soy aquí el único pariente

Mi heredad en esta tumba
Todos mis ancestros
La misma tumba

Cuando le apedrearon
Se quedó quieta
Como una piedra rota

“Sólo movía la cola

luego se quedó dormida”

(alguien dijo)


No pregunten ahora
si se ha ido al cielo de las lagartijas
(que son los montes más bellos, los más lejanos verdes)

De todo esto yo soy aquí el único que parte.

 

Trashumancia

MIGRAR ES EL DESTINO de las palabras
Y es lo cierto que algunas resisten su suerte
dejando turbia toda frase

(ah silueta de hombre mudo
qué iba a ser un antónimo en esta residencia)

Migrar es también asunto de lo que miras
(siempre se habla de tal modo)
Qué hacer si al unísono se niegan
si imponen su santa compañía

(remedo de un vigía  
estatuas de vieja sal)

Migrar es el verbo de la tierra
y todo lo que en ella parte
se persigna ante lo quieto

Cansado de su nombre
de las miradas que
se aferran a cada sílaba de su cuerpo
inventa el paisano otro verbo

Con un sabor a polvo en la garganta
despierta
en la otra punta del paisaje

 

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Eduardo Mariño . San Carlos-Cojedes, 1972

 

A plena luz del día

Soy una simple pregunta y me rompen las tardes de sol. Miro en silencio una sacudida, una trémula cerveza, ardores de humo y humo de ausencia. Eres el cigarrillo necesario en la justicia, el último deseo estremecido. La piel que me arranco a mordidas, lleva por tatuaje tu absoluta respuesta.

 

Bocanada

Un rostro fijo en los años, eterno. Una voz que me adivina la incertidumbre, sacando a relucir viejas cuitas de la mano que proteje la mirada. Su veloz incendio es el desolador de toda ternura, de toda intención de beso. Amor que se queda, que no pasa; espiral voluta de humo que va quebrando el reflejo de toda sombra.

 

De Profundis

Hay quien dice que el poema es como la perla: sudor de heridas, aspereza en la membrana. Deberían ser pescadores en los mares del Sur, evitarían tanto oscuro camino, tanto sórdido acecho.

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Daniela Saidman. Ciudad Guayana-Bolívar, 1977

 

La noche entrada en aguas

Expresión mínima de cielo
decanta el odio
y desordena los techos de zinc

A través de las miradas
de la media clase
la de los discursos y espumantes
no se advierte el temor de las manos diminutas
tanteando las gotas a través de las hendijas

no puede permitirse el llanto ajeno
porque se perdería la sonrisa de labios
recién pintados
como un mamarracho sin Mona Lisa

hay un hambre milenaria
que se sienta con nosotros a la mesa
y que nunca deja de estar
ni aunque no estemos

memoria de todos los desolvidos

 

Página amarilla

Derivo semejante al relámpago
en el océano de mil historias
evidencias en la tierra

A mango y guayabas
huele este Caribe
de pies descalzos y manos de caña
a ceniza y miseria
de rostros verdes y fábricas de acero

Derivo semejante a la niebla
diluyéndome entre dos ríos
que detienen el tránsito de esta humedad
portadora del verde

 

Angeles despedidos

Andenes repletos de despedidas
Manos augurando sueños
Y una boca nombra los olvidos

maíz azúcar tabaco
trenes despoblados
mañanas tantadas de sudores

así siento-veo este siglo que se pierde
entre edificios desplomándose
entre niños que matan niños
y ángeles derroteros

convencidos de dios y wall street.

 

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Dannybal Reyes. Araure-Portuguesa, 1976

 

Rito 13

Sé de los banquetes y bacanales
celebrados los sábados por la tarde
sé de una que es incorpórea
de tantas caricias recibidas
sé de uno que emana un narcótico
que hace volar a las vírgenes
sé de la petición de asilo de Oliverio Girondo
alegando poseer una dignidad etérea
necesitar una dignidad etérea
y ahora vuela con cinco de las más jóvenes
sé de dónde Prometeo robó el fuego sagrado
traído a los mortales
fue del monte de venus
del sexo de Atenea
sé todo esto y más en confesión de lecho
he poseído a la última diosa entre nosotros

 

Rito 21

a Yanuva León

Es la palabra y no el hombre
la que está hecha de barro
somos todos
amasijo de voz e imagen
obra de piedra amalgamada
que culmina con el primer susurro de una mujer

 

Rito 23

No me reveles quién eres
no hay máscara de fuga
ni bosque sombrío
ni animal que pueda hipnotizarme
persuadirme
no sé la distancia que te separa
ni los pasos que te alejen
si encuentro tu rastro

devoraré tu asustado aliento

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Gladys Mendía. Maracay-Aragua, 1975

 

Voz Latinoamérica

la voz mosaico   la voz fragmentada   la voz muchas voces capas de voces estremecimiento      lo cotidiano   lo exótico   lo corriente   lo exquisito   la voz inquieta   la voz fuerza   la voz queja   nuestra voz impura ramificada en tantas voces   por necesidad biológica   por adaptación   por lógica   por tanteo   por propuesta   por entusiasmo   sin teorías   con archivos temporales   muriendo juntos por la misma bala   sin homogeneidad     voces que llaman a lo fértil sin padre   voces de circunstancias   descriptivas     arbitrarias elocuentes     logran su no finalidad       voces al extremo   voces que suben de espaldas al cielo de la tierra

 

Luces de peligro

el alma lleva las luces de peligro parpadeando la triste noche que por segundos se convierte en día    la bruma y la arena en una misma orilla    postes de cruces eléctricas parpadean sobre el camino    las casitas perdidas en el barranco    las casitas al borde del barranco     el mar que es un plato de huellas brumosas detrás de las matas de plátano    los maizales    los mangos    la poesía que no tengo y busco en todo   los diminutos soles      en el túnel por donde va el tren    he visto los granos de arena arder en el asfalto    los pies descalzos de los niños arder en el asfalto    sus ojos de hambre y preguntas    sus manitos y mejillas envejecidas al ver la vida correr sin ellos   la escuela sin ellos   la mesa servida sin ellos   la madre buscando cobijo en la esperanza    cuidando el niño ajeno al otro lado de la ciudad     

 

Mundo

nuestro mundo son las voces    hablan tan fuerte que es imposible no escucharlas     nuestra diversidad asusta       quieren que seamos una masa          que hablemos igual    que escribamos igual   las voces guaraníes son una amenaza al neoliberalismo     las voces mapuches son bombas a punto de explotar     las voces mayas son un acto de subversión    las voces wayúu son disparos al sistema  las voces quechua son misiles explotando las instituciones     nuestra diversidad es un atentado    camino por las calles de latinoamerica y los represores han hecho un excelente trabajo   masificados todos     uniformados todos     anestesiados todos   cosificados en el tránsito siguiendo la señalética    acelerando en las autopistas   estrellados sin luz    soñando con la desobediencia

 

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